El día 24 de mayo, sábado del mes de María, después de la Misa de 19h vamos a renovar la Consagración de la Parroquia a la Santísima Virgen María. Al bendecir la imagen de bronce que tenemos a la entrada de la Iglesia, hicimos la Consagración de la parroquia, y de todos los que formamos parte de ella, a Nuestra Madre del Cielo. Todos los años renovamos esta consagración. Es una manera muy concreta de ponernos bajo su protección no solo en las cuestiones que afectan a “lo parroquial”, sino para que llene de ella todo lo nuestro: nuestras casas, trabajos, amistades, dificultades, problemas… Ella no dejará que caminemos heridos y sin rumbo fijo, y nos señalará siempre el camino:su Hijo, Jesús.
Acto seguido, celebraremos la segunda fiesta de las familias en nuestra parroquia. Queremos que la parroquia sea para vosotros una casa y una familia. Este año seguimos con esta misma ilusión para que una tarde la convirtamos en un lugar de encuentro, en el que podamos hablar y compartir.