Dios está siempre con nosotros. Es nuestro salvador, nuestra esperanza.
Cuando comienza un Año Nuevo surgen buenos deseos y proyectos para hacer muchas cosas, y está muy bien, pero vamos a atrevernos a decirle al Señor, con todas las veras de nuestra alma: Cuenta conmigo. Estoy a tu disposición siempre, en todo y para todo. Porque sé que, aunque pidas imposibles, me darás lo necesario para hacerlos posible.
Confío en Ti, espero en Ti y te quiero. Gracias por tanto bueno y pongo a tus pies todo lo menos bueno o lo malo para que lo transformes en gracia.
Hoy estamos llamados a meditar sobre lo que el Señor ha hecho por nosotros el año pasado, así como también a hacer un honesto examen de conciencia, a valorar nuestra respuesta a sus dones y a pedir perdón por todos los momentos en los que no hemos sabido atesorar sus inspiraciones e invertir mejor los talentos que nos ha confiado.
(cfr. Mt 25,14-30). Audiencia general del papa León XIV, el 31 de diciembre de 2025.